Ponerse en forma II

El gasto energético de una persona consta de la suma de los siguientes tres valores:

Metabolismo de base: gasto energético de una persona en estado de reposo, a su vez depende de la edad, sexo, masa muscular, actividad de la tiroides y la temperatura exterior.

Gasto energético: gasto relacionado con cualquier actividad física que realizamos durante el día. Desde fregar el suelo, hacer una sesión de yoga o hacer una carrera de 10km.

Efecto térmico de los alimentos: gasto energético que consumismos cuando comemos y cuando hacemos la digestión, ya que depende del tipo de alimento quemas más o menos.

Hay factores que pueden condicionar que nos cueste más o menos conseguir el cuerpo deseado, por ejemplo la genética o los desordenes endocrinos (hipotiroidismo, hipercortisolismo, etc).

Y otros factores que influyen en nuestra imagen y cuerpo: el sedentarismo, una alimentación desequilibrada, no dormir lo suficiente, la psicología (depresión, ansiedad, estrés…)

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